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Expedición al pico Lenin (7134 metros)

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F8 • 1/100s • ISO 200

Había estado explorando las calles de Bishkek, la capital de Kirguistán, durante una semana, entusiasmado por mi reciente interés por la fotografía callejera y la arquitectura soviética presente en esta increíble ciudad. Sin embargo, de vez en cuando, vislumbraba lo que yacía más allá del ruido y el polvo: colinas doradas y onduladas coronadas por montañas nevadas. El deseo de escalar una se hizo cada vez más fuerte. Antes de darme cuenta, ya estaba investigando mis opciones. "¿Qué tal una montaña de 6000 metros?", me pregunté a mí mismo. Sin embargo, lo mejor que pude encontrar fue esta montaña a la que llaman "el sietemil más fácil del mundo".

Pico Lenin:

El pico Lenin es una montaña de 7134 metros de altura en el sur de Kirguistán, en Asia Central. Está en la frontera con Tayikistán y, aunque resulte difícil de creer, necesitas documentos que te permitan cruzar a Tayikistán en caso de que te caigas por el lado equivocado de la montaña. ¡Increíble pero cierto! Aunque técnicamente no es difícil, ya que básicamente consiste en una caminata hacia la cima, sigue siendo una montaña de 7000 metros, y cualquiera que esté pensando en intentar subirla debe tomarla en serio. La ruta tradicional a la cima implica subir al glaciar Lenin y un día de casi nueve horas hasta la cima, con una diferencia de altitud de casi 1200 metros entre el último campamento, el campamento 3 y la cima. No es exactamente un paseo por el parque pero, de todos modos, decidí que lo iba a hacer.

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F6.3 • 1/60s • ISO 200

El equipo de la cámara:

Me propuse probar qué tal aguantaba la Olympus OM-D E-M1 Mark II a una altitud extrema. Había utilizado con éxito la cámara a más de 40 ºC en Namibia y en tormentas de nieve a -15 ºC en las Islas Feroe, así que tenía bastante claro que era la herramienta adecuada para esta expedición. ¡Pero solo había una manera de averiguarlo!

En mi opinión, la OM-D E-M1 Mark II es la cámara perfecta para expediciones. Es muy robusta, resistente a las condiciones climatológicas, pequeña y ligera. En un sitio donde el peso es fundamental, esta cámara cumple todos los requisitos. Mi idea era no cambiar los objetivos en condiciones extremas para mantener la cámara lo más sellada posible contra las condiciones climatológicas. Con el M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO y el M.Zuiko Digital ED 7-14mm F2.8 PRO montados en dos cuerpos, tenía dos cámaras selladas permanentemente que se adaptaban a mis necesidades. Configuré las cámaras para que escribieran todos los datos capturados en las tarjetas de las dos ranuras (lo que quiere decir copias de seguridad instantáneas).

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 7-14mm F2.8 PRO • F8 • 1/800s • ISO 200

Capturando fotos a 6000 metros:

Teníamos un buen programa y nuestros dos guías de habla rusa eran competentes y tenían experiencia. Subimos gradualmente al campamento 3, con amplias caminatas por el día y caminatas de aclimatación para que nuestras cabezas y cuerpos se adaptaran a la falta de oxígeno. Yo padecí un ligero dolor de cabeza ocasional, pero nada serio. Nuestro grupo ya se había reducido de siete a tres miembros. Algunas personas tuvieron que rendirse. A mí no me iba a detener nada. Me sentía muy bien y estaba listo para el empujón a la cumbre.

A las cuatro de la mañana, nos pusimos en marcha de nuevo, y cuando alcanzamos los 6400 metros, me sentía vacío y totalmente falto de energía. Cada paso me costaba cinco respiraciones. Cada cinco pasos tenía que descansar. Además de la nieve congelada que soplaba directamente en nuestras caras y las desalentadoras ráfagas de viento de 30–35 km/h, también estaba completamente oscuro. Lo único que podía ver era el círculo de luz que mi linterna proyectaba sobre la pared de hielo aparentemente vertical, prácticamente al alcance de mi mano. Sabía que teníamos que escalar un rato por la ladera antes de llegar a una zona "plana". Para entonces, el grupo se había reducido a dos. Un francés y yo mismo, además de un guía.

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 7-14mm F2.8 PRO • F2.8 • 25sec. • ISO 6400

Finalmente, a unos 6500 metros, nos dimos la vuelta, pero no sin antes ser testigos del amanecer más increíble que he visto nunca. Reuní todas mis fuerzas y capturé algunas instantáneas y algunas tomas de vídeo. La única forma de hacer fotos a esa altitud era previsualizar la composición, sacar la cámara, quitarse un guante, ajustar la configuración y hacer la foto. El visor se congeló en pocos segundos, la pantalla no servía para nada (era demasiado difícil de ver con gafas de sol de protección 4), y tenía los dedos entumecidos; de hecho, se me congelaron en cuestión de segundos.

No es broma; es una situación en la que la cámara tiene que funcionar.

¡La E-M1 Mark II hizo un trabajo increíble! Podía controlar lo básico (obturador y apertura) en cualquier momento sin problemas. Confiando en gran medida en el medidor de luz (las gafas de sol oscuras dificultan mucho la toma de fotografías), pude leer y configurar instantáneamente mis ajustes en modo Manual (C3). Después, con un gesto, pude pasar al modo Vídeo y usar el polarizador circular variable para grabar algunas escenas. Algunos dirían que en este ambiente lo mejor sería cubrir la cámara o tratar de protegerla, pero creo que es mejor tener los objetivos y el cuerpo a temperatura "ambiente" para evitar que se empañen. No hay nada como intentar sacar el limpiador para objetivos y limpiarlo con guantes. Tienes que ser fuerte, ¡muy fuerte!

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F5 • 1/60s • ISO 200

Esperaba no tener muchos problemas en el entorno en el que estaba. Sin embargo, llevaba las baterías de repuesto cerca para mantener la mayor carga posible a -30 ºC.
Pero incluso el día de la cumbre, gasté solo una batería entre las 3 y las 10 de la mañana. ¡No está mal!

Lo último que pensé fue que era más desafío para mí que para el equipo de la cámara. Sí, ya sabía que iba a ser difícil, pero no tenía ni idea de lo que es tratar de hervir la nieve fuera de tu tienda con vientos de 40 km/h a -30 ºC a esa altitud solo para mantenerte hidratado, o vivir de chocolatinas congeladas y dudoso chocolate ruso durante varios días. Ahora lo sé y te puedo decir que la cámara era la menor de mis preocupaciones, lo que, en retrospectiva, es algo bueno. La otra sorpresa, de nuevo, fueron las baterías BLH-1. La verdad, no tengo ni idea de qué tipo de magia tienen esos cubos negros, pero duran muchísimo, incluso en condiciones de frío extremo. Por supuesto, en una caminata de seis horas de 6100 a 6500 metros a -30 ºC se agotaba la batería. Pero en general, en altitudes más bajas, ¡tenía suficiente con una batería por día! Eso incluía disparar, grabar y revisar.

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F6.3 • 1/2000s • ISO 200

Solo puedo decir una cosa: ¡fue una aventura increíble!

Aunque no llegamos a la cima, todavía estoy orgulloso y me siento bien por lo que hice, y creo que puedo afirmar que la Olympus OM-D E-M1 Mark II es una competidora a tener en cuenta para una cámara de expedición real.

Además de las fotos, también creé dos vídeos para mi canal de YouTube: