Authentication - Register

Complete the form below to create your account

This will be your public name in the community
We need this to keep you informed about your account

Mandatory data for replying to your request.

Why you'll love MyOlympus

All members get access to exclusive benefits:

  • Member community
  • Register products
  • Extended warranty
  • Monthly newsletter

Kilimanjaro

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F7.1 • 1/320 • ISO 200

Con sus 5895 metros, el Kilimanjaro es la montaña y el volcán más alto de África. Además, es una de las montañas más famosas del mundo, por lo que casi 60 000 turistas intentan conquistar su cumbre cada año.

Dentro de mi proyecto actual, "Volcanic Seven Summits", se me ocurrió narrar la historia del ascenso al Kilimanjaro desde un punto de vista diferente. Descubrí que el techo de África ya había sido escalado un par de veces en bicicleta, pero nunca con una bicicleta eléctrica.

Como me gusta adentrarme en terreno desconocido y enfrentarme a nuevos retos, supe inmediatamente que este proyecto era para mí.

De hecho, iba a adentrarme en terreno desconocido en varios sentidos. Nunca ha-bía montado en bicicleta de montaña en una ruta como esa, jamás me había subido a una bicicleta eléctrica y, como fotógrafo de paisajes, no tenía experiencia alguna en fotografía de acción ni en narración de historias.

El aspecto esencial de este viaje y la mayor parte del tiempo necesario consistían, por tanto, en la preparación. Durante tres intensos meses, entrené con la bicicleta de montaña por los Alpes y por la cordillera del Taunus. Estudié en la Universidad de Innsbruck sobre la tecnología de carga mediante paneles solares, baterías de automóviles y sobre el cálculo de la radiación solar potencial. Además, realicé una extensa labor de investigación fotográfica. Para ello, utilicé la herramienta de búsqueda de imágenes de Google y consulté fotos de acción tomadas por fotógrafos en bicicleta de montaña. Al mismo tiempo, durante los entrenamientos, probé diferentes posiciones y perspectivas con la cámara. Gracias al manejo de la E-M1 Mark II, pude fotografiar y grabar vídeos desde diferentes perspectivas durante la marcha. Preferiblemente, con el objetivo 12-100 (M. Zuiko Digital ED 12 100mm F4.0 IS PRO) y su gran variedad de longitudes focales.

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F4.0 • 1/1600 • ISO 200

Sobre la base de mi investigación y las fotos de prueba, redacté un guion con todas las fotografías necesarias para contar la historia. Anoté unos pocos detalles sobre la apertura, el objetivo y la perspectiva, así que una gran parte de las fotos ya las había imaginado antes de comenzar la aventura.

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F5.6 • 1/100 • ISO 200

Al final, durante la ruta, este trabajo de preparación dio sus frutos. A los mandos de la bicicleta eléctrica, pude dominar las pendientes más pronunciadas sin problema. Gracias a la ayuda del motor, recorrimos la mayor parte del camino de manera relajada. Probablemente fuimos los turistas que menos cansados estaban cuando alcanzamos las cabañas del Kibo, a 4700 m de altura, el inicio de la subida a la cumbre. Sin embargo, uno de los momentos más espectaculares del viaje fueron los últimos metros hacia la cumbre, montados sobre la bicicleta a 6000 metros de altura ante glaciares ancestrales: todo un sueño. Incluso esta foto de Roman, subido a la bici eléctrica ante los glaciares, ya la había planeado y anotado en el guion antes de iniciar la ruta. De hecho, había imaginado casi el 90% de las fotografías durante el camino.

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F7.1 • 1/1250 • ISO 200

Pero para mí lo importante no es seguir un guion, sino narrar historias auténticas y relatar las experiencias mediante las fotografías. Para ello, había planificado un tiempo específico, pero, por otra parte, me llegaba la inspiración para contar nue-vas historias con el transcurso del viaje. Por ejemplo, nuestro encuentro con Emil, de Moshi, que describe a la perfección la fascinación que despierta esta aventura. Emil ya había subido un par de veces al Kilimanjaro con su bicicleta de montaña. Así que no tuvimos inconveniente en dejarle nuestra bici para que diera un par de vueltas. La primera vez, sin ayuda eléctrica. Esto ya le dejó impresionado. Pero cuando activamos el motor, no pudo ocultar su emoción. Exultante, subió una coli-na para bajarla después con una amplia sonrisa dibujada en la cara.

OM-D E-M1 Mark II • M.Zuiko Digital ED 12-100mm F4.0 IS PRO • F6.3 • 1/1000 • ISO 200

Y con esa sonrisa es como me gusta recordar esta aventura, en la que me he adentrado en terreno desconocido de varias maneras.