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Ir hasta el fin del mundo y volver

E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/320s • ISO 800

La expedición

En noviembre de 2016, tuve el placer de participar como instructor en un taller de trabajo de Luminous-Landscape en Georgia del Sur y la Antártida. Ambas ubicaciones han estado en mi lista de cosas que hacer antes de morir durante un tiempo, por lo que tener la oportunidad de llegar a presenciar y fotografiar estos increíbles paisajes era demasiado bueno para ser verdad.

Ir allí y después volver a mi casa en el norte de Inglaterra fue una experiencia en sí misma: tres vuelos para llegar a Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, seguidos de cuatro días de viaje en barco cruzando el Océano Antártico. Afortunadamente, no experimentamos la mar gruesa que de manera notoria suele aparecer en esa parte del mundo y llegamos a Georgia del Sur sin que los miembros del grupo del taller de trabajo sufriéramos demasiados casos de mareo por los movimientos del barco.

Nuestro itinerario se había diseñado para pasar casi tres semanas visitando una gran variedad de ubicaciones, inicialmente en Georgia del Sur y posteriormente en la península antártica, antes de regresar a Ushuaia. El viaje implicaría capturar una gran cantidad de imágenes desde un barco en movimiento, seguido de desembarcos periódicos en la costa (trayectos hacia y desde tierra firme en una lancha de goma Zodiac) para fotografiar el paisaje y la vida salvaje. También realizamos travesías en Zodiac para ver algunas de las bahías repletas de icebergs que más tarde encontraríamos en el viaje.

  

E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/200s • ISO 1250

Las opciones de equipamiento

Durante semanas, di muchas vueltas acerca de qué equipo y cuántos componentes llevaría conmigo. Puesto que esta podría ser una oportunidad única en la vida, quería asegurarme de que tenía todos los elementos básicos cubiertos, pero también era consciente de las limitaciones: debería cargar sobre mi espalda en varios aeropuertos cualquier pieza que eligiera, y tenía que cumplir con las estrictas restricciones del transporte aéreo (en términos de tamaño y peso); además, necesitaría transportar todo el material en una pequeña lancha Zodiac durante los trayectos hacia y desde la costa.

 

También sabía que estaría trabajando en un entorno bastante extremo, tanto en términos de condiciones de humedad (bruma marina, lluvia y nieve) como de temperaturas gélidas. Estos factores me condujeron hacia mi sistema OLYMPUS.

Al final elegí tres cuerpos de cámara OM-D: dos E-M1 y, gracias a OLYMPUS UK, una E-M1 Mark II (actualmente no disponible en las tiendas) equipada con el nuevo zoom M.ZUIKO DIGITAL 12-100 mm PRO (las dos E-M1 contaban con zooms PRO de

7-14 mm y 40-150 mm acoplados). En un paquete pequeño y relativamente ligero, tenía a mi disposición unas opciones que abarcaban desde el extremo gran angular hasta el de teleobjetivo sin necesidad de cambiar las lentes.

 

También decidí dejarme el trípode en casa. Como usuario habitual del trípode, esta fue la decisión más difícil de tomar; pero la necesidad de mantener el peso al mínimo y el hecho de que la mayoría de nuestras tomas se realizarían desde la plataforma vibrante de un barco o de una lancha Zodiac en movimiento me convencieron de que era un sacrificio que estaba preparado (a regañadientes) para aceptar. Por otro lado, esperaba que el estabilizador de imagen mejorado de la E-M1 Mark II, junto con el objetivo PRO 12-100 mm, me permitieran continuar disparando en aquellas circunstancias en las que normalmente hubiera dependido de mi trípode.

Todo el instrumental de la cámara se adaptó perfectamente a mi mochila favorita, así pude transportarlo mientras viajaba hacia y desde Argentina. Cuando salía a capturar imágenes en una ubicación, utilizaba una bolsa tipo bandolera o riñonera más pequeña que me permitiera llevar dos cuerpos de cámara y dos objetivos.

Con mi portátil, dos unidades de disco duro para las copias de seguridad, los cargadores y el iPad cargados en mi mochila, ya estaba listo para partir.

 E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/800s • ISO 200

Fotografiar en la ubicación: los retos fotográficos

Mis investigaciones en Internet y mis conversaciones con amigos fotógrafos que habían estado en esta parte del mundo anteriormente me prepararon para detectar lo que podía fotografiar y también para afrontar algunos de los retos que podía encontrarme en el camino.

Los desafíos obvios que ya he mencionado y las condiciones de humedad y frío intenso que había previsto no me decepcionaron en absoluto. La mayoría del tiempo, cuando capturaba imágenes desde la cubierta del barco o en tierra firme, llevaba siete capas de ropa (varias capas calientes rematadas por una chaqueta y perneras impermeables) para resguardarme de las inclemencias del tiempo. Me llevé fundas impermeables para las cámaras y los objetivos, pero rara vez los utilicé, puesto que confiaba en la resistencia a las inclemencias meteorológicas del equipo OM-D para mantenerse en funcionamiento. Y me complace decir que ninguna de las cámaras me defraudó. Por el contrario, algunos de los participantes del taller de trabajo experimentaron fallos en las cámaras debido a las condiciones meteorológicas; en cambio, los propietarios de equipos OLYMPUS (y había bastantes) no tuvimos este problema. Gracias a que llevé conmigo varias baterías de repuesto y a que las guardé en mis bolsillos, o bien envueltas en mi bolsa, pude seguir capturando imágenes durante todo el día sin problemas de batería.

La captura de imágenes desde un barco en movimiento o desde una lancha Zodiac resultó ser todo un reto, en particular para asegurarnos de que los horizontes permanecieran nivelados. El nivelador incorporado en las cámaras OM-D fue una bendición en este caso. El sistema IS y la selección de sensibilidades ISO más altas cuando se requería ayudaron a contrarrestar cualquier efecto perjudicial asociado con el movimiento de mi plataforma de disparo, y no se estropeó ninguna imagen a causa de un desenfoque accidental. Debo admitir que me quedé muy impresionado por las capacidades del estabilizador de imagen de la E-M1 Mark II y el zoom PRO 12-100 mm.

Me preocupaba que la ausencia de filtros graduados ND me supusiera problemas para lidiar con el contraste; pero el rango dinámico de las cámaras me ayudó a estar seguro de que en todas las circunstancias, excepto en las más extremas, la información de las zonas de sombra y de luz intensa se grababa en el sensor (confirmado por una comprobación del histograma). Esto me permitió recuperar los detalles de las zonas realzadas y sombreadas en la etapa de procesamiento.

La facilidad de uso de las cámaras OM-D me permitió trabajar de forma rápida. Esta rapidez fue importante por varias razones:

- Disparar desde un barco o una lancha Zodiac en movimiento significaba que tenía que encuadrar la imagen y realizar el disparo de una sola vez; casi nunca tenía la oportunidad de repetir la toma.

- Fotografiar la vida salvaje no es algo a lo que esté muy acostumbrado, por lo que la grabación de aves marinas y pingüinos en movimiento o la captura de expresiones fugaces e interacciones entre las focas requería reflejos que normalmente no necesito emplear. ¡La velocidad de funcionamiento de las cámaras me ayudó de manera considerable!

- En un principio, fui allí como instructor de un taller de trabajo, por lo que uno de mis principios fundamentales era que los participantes siempre tuvieran prioridad. Esto conllevaba que todas las fotografías que yo hacía se encontraban en un plano secundario: cuando realizaba una fotografía, tenía que tomarla rápidamente y con la mínima distracción para que no interfiriera en mi papel principal. El hecho de que tomara muchas fotos durante el viaje se debe en parte a que los participantes eran muy autosuficientes cuando se dedicaban a capturar imágenes, pero también a que las cámaras OM-D me permitieron disparar con rapidez y seguir adelante.

El nuevo objetivo zoom PRO 12-100 mm también supuso un factor determinante en este aspecto. Fue el objetivo que más utilicé en el viaje: la capacidad de fotografiar paisajes con gran angular en un momento y, al siguiente, tomar retratos en primer plano de la vida salvaje resultó increíblemente útil. Se trata de la solución ideal para fotografiar viajes y paisajes con un solo objetivo.

E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/60s • ISO 200

En conclusión

Fue, sin duda, el mejor viaje de mi vida. La Antártida es uno de esos lugares que calan hondo: conquista tu corazón y tu imaginación, por lo que te transporta al pasado. Ahora entiendo por qué la gente sigue regresando a pesar del enorme coste que supone.

Estoy muy satisfecho con la cantidad y la calidad de las imágenes que tomé: los paisajes, la vida salvaje, las imágenes abstractas del hielo, los colores y las texturas del óxido, el color del mar y del cielo. Espero poder publicar un libro de fotografías en 2017 (y posiblemente incluso realizar una exposición).

Con respecto a las decisiones que tomé sobre el equipamiento, me complace decir que en general tomé las decisiones correctas. Todos los cuerpos de las cámaras y los objetivos funcionaron a la perfección. En particular, fue un placer utilizar la E-M1 Mark II y la visualización de los archivos en mi monitor de 27 pulgadas con una resolución del 100 % revela un increíble nivel de detalle. Anteriormente, ya se la había descrito a otros fotógrafos como la mejor OM-D y, tras haber comprobado la calidad de los resultados de mis archivos, me reafirmo en esa descripción. También me impresionó mucho el objetivo de 12-100 mm. He utilizado todos los objetivos premium de focal fija OLYMPUS y todos los zooms PRO, y la calidad óptica nunca me ha decepcionado. Aunque el objetivo de 12-100 mm parece haber superado a sus antecesores: quizás sea mi imaginación, pero diría que con una obturación de f8 o f11 es el objetivo OLYMPUS con mayor definición que he utilizado, ya que produce imágenes nítidas y con gran nivel de detalle.

Por último, aconsejaría a todo el mundo lo siguiente: si tienes la oportunidad de ir a la Antártida, hazlo, aunque eso signifique rehipotecar tu casa para lograrlo. Solo asegúrate de que te quede dinero suficiente como para adquirir la cámara E-M1 Mark II y el objetivo 12-100 mm.

E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/800s • ISO 200

E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/5000s • ISO 200

E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/2000s • ISO 200

E-M1 Mark II • M.ZUIKO DIGITAL ED 12-100mm PRO • 1:4.0 • 1/60s • ISO 200