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El Caribe de Asia

Viajo, siempre que me es posible, únicamente con mi equipaje de mano, con solo algunas ropas, mi cámara y con 2 o 3 objetivos. Cuando me dieron la oportunidad de viajar a Okinawa con el visionario de Olympus Florian Lein, tenía claro que llevaría conmigo la cámara Olympus E-M10 Mark III y los objetivos Olympus M.Zuiko Digital ED 17mm F1.2. PRO, Olympus M.Zuiko Digital ED 25mm F1.2. PRO y, uno de mis objetivos favoritos, el Olympus M.Zuiko Digital ED 45mm F1.2. PRO. Son perfectos para cualquier tipo de situación.

Después de un vuelo de solo tres horas desde Tokyo Haneda y un paseo por la selva, te encuentras directamente en el Océano Pacífico. La prefectura japonesa de Okinawa incluye alrededor de cien islas y posee un notable parecido con el Caribe: profundas y exuberantes rocas verdes y playas de arena con aguas azul turquesa. Como una postal.

OM-D E-M10 Mark III • M.Zuiko Digital ED 17mm F1.2 PRO • F5.6 • 1/640s • ISO 100

Nuestro programa para los próximos días es diverso y está lleno de aventuras. El primer día, después del desayuno, visitamos el Valle de Gangala. Este parque nacional se formó tras el colapso de una cueva de estalactitas hace varios cientos de miles de años. Bajo los enormes árboles banianos de 150 años me siento como un enano. Debido a la gran cantidad de humedad que hay en esta jungla, me alegro de traer conmigo la pequeña y ligera E-M10 Mark III mientras me adentro en la naturaleza y su silencio, que solo se interrumpe por el canto de los pájaros.

Después de viajar por el desierto, nos invitan a disfrutar del salvaje, colorido y musical baile Eisa, donde las jóvenes se visten con ropa tradicional, cantan, bailan y tocan los tambores. El espectáculo está lleno de energía y cuenta una historia que incluso nosotros, quienes no hablamos japonés, podemos entender. La E-M10 Mark III es la elección perfecta para esta ocasión gracias a su reducido tamaño y a que apenas se nota que estás disparando. Los movimientos rápidos de las bailarinas son fáciles de capturar con la función de disparo continuo y un objetivo de alta calidad como el Olympus M.Zuiko Digital ED 45mm F1.2. PRO.

OM-D E-M10 Mark III • M.Zuiko Digital ED 45mm F1.2 PRO • F4 • 1/1250s • ISO 640

En el tradicional mercado de pescado de Itoman, el objetivo de M.Zuiko Digital ED 45mm F1.2. PRO también es esencial. Impregnado por el delicioso olor a langosta a la parrilla, ostras y almejas rellenas de caviar, no sé dónde mirar primero. Desde el punto de vista de un fotógrafo, todas las impresiones diferentes de este mercado son un tesoro digno de fotografiar. Los disparos realizados con una apertura de 1,2 mm hacen que el ajetreo y el bullicio del mercado desaparezcan en una increíble profundidad de campo con un hermoso bokeh.

A medida que el sol se hunde en el Océano Pacífico, tenemos la oportunidad de observar a personas practicando meditación zen en el templo de Kannondo, por encima de los tejados de la ciudad. Las condiciones de iluminación al anochecer son siempre difíciles, y especialmente ahora porque el altar está vestido de oro brillante, mientras que el resto del templo es bastante oscuro. Live View se convierte en una característica destacada de la E-M10 Mark III en este momento. Ya que no quiero interrumpir la mágica atmósfera con el ruido de la cámara, ajusté la ISO, la apertura y la velocidad de obturación de mi cámara al óptimo para poder capturar el ambiente en solo unos pocos disparos.

Nuestro segundo día también es ajetreado. Se planea un viaje a una escuela de kárate, a un taller de cerámica y al castillo Zakimi, nombrado Patrimonio Cultural por la UNESCO. El taller de cerámica ofrece una gran cantidad de oportunidades para tomar fotografías y no puedo dejar de tomarlas, ni siquiera un minuto. Dentro del taller de cerámica, hay una llamativa mezcla de luces y sombras, y quiero hacerlo bien. Sin embargo, el enfoque automático se esfuerza por adaptarse al estar rodeado de colores terrosos con solo ligeras diferencias tonales, por lo que cambio al enfoque manual con un simple movimiento de la mano. El Pico de Enfoque de la E-M10 Mark III es muy útil aquí; el cuadrado rojo me muestra precisamente el área pequeña que es nítida cuando la apertura es bastante amplia. También me permite centrarme en las manos fabricando un jarrón y dejar que todo lo demás se convierta en un cálido bokeh.

OM-D E-M10 Mark III • M.Zuiko Digital ED 45mm F1.2 PRO • F3.2 • 1/200s • ISO 640

El tercer día, estamos invitados a observar a un chef mientras él prepara, entre otras cosas, una delicia culinaria japonesa: tofu en escabeche casero. Nuestra siguiente parada es una pequeña casa poco visible donde descubrimos la entrada a una cueva en el patio trasero. Las escaleras estrechas nos adentran a una gigantesca cueva de estalactitas donde se almacena el sake casero para los clientes desde hace entre cinco y treinta años. Más cuevas aparecen frente a nosotros y, mientras nuestras pupilas se dilatan cada vez más, tomo una imagen tras otra hasta que me duelen los dedos. El sistema de estabilización de Olympus funciona de forma espectacular. A pesar de la poca luz que había en la cueva, mis imágenes son nítidas a una velocidad de obturación de 1/8 segundos, aunque disparaba las fotos sin trípode.

En el cuarto día, tenemos una emocionante experiencia cultural por delante, presenciando el proceso artesano que se dedica a producir las famosas y queridas figuras Shisa. Una pieza de arcilla bastante voluminosa se convierte en una obra maestra detallada con forma de perro-león japonés. En Okinawa, puedes encontrar una pareja de estas figuras en la parte delantera de cada casa; en todos los tamaños, formas y colores. Nuestro guía Saori explica que el perro-león macho muestra sus dientes porque está allí para defender la casa contra el daño y el peligro, mientras que el perro-león hembra con su boca cerrada mantiene la armonía y la paz de la familia.

En nuestro último día, pasamos parte del día en el barco y la otra en una expedición en la isla. Es noviembre, invierno ártico en Berlín, y nos encontramos en playas de arena blanca y aguas turquesas con pantalones cortos. Los cangrejos ermitaños compitiendo entre sí en la arena candente, las piedras cubiertas de musgo y las rocas que yacen en una pequeña bahía desierta son buenos motivos fotográficos. Afortunadamente, la E-M10 Mark III cuenta con una pantalla inclinable, por lo que no tengo que arrastrarme en la arena húmeda para obtener un buen ángulo.
Después de "bucear" por el paraíso de la natación en Okinawa, podemos admirar las islas desde arriba. Desde la cima de una montaña de la isla verde de Kerama, tenemos una vista panorámica impresionante. De hecho, el Caribe asiático es el lugar perfecto para los fotógrafos por sus extensas playas de arena y las celestinas aguas donde se refleja el sol.

OM-D E-M10 Mark III • M.Zuiko Digital ED 45mm F1.2 PRO • F1.4 • 1/160s • ISO 400

Este emocionante y aventurero día termina con una cena comunitaria seguida de un baile tradicional. Nuestra mesa está a unos quince metros del escenario y, de nuevo, disfruto de los beneficios del sistema de estabilización Olympus incorporado en la E-M10 Mark III. Con un objetivo Olympus M.Zuiko Digital ED 40-150mm F2.8 PRO ajustado a 150 mm, puedo tomar fotos sin usar un trípode. Tomo varios rápidos disparos entre sopa y sashimi.

El tiempo que he pasado en Okinawa ha sido increíble. Sin embargo, después de días llenos de sashimi, cajas de bento, nuevas impresiones y varios gigabytes de fotos nuevas, es hora de volver a casa a Alemania. La E-M10 Mark III formaba parte de mi equipo profesional antes de este viaje, la usé para sesiones deportivas, eventos y otros encargos. No obstante, también constituye una cámara de viaje ligera a la que no le falta el mínimo detalle. La E-M10 Mark III es sin lugar a dudas mi cámara favorita, que ofrece todo lo que cualquier fotógrafo desea, para principiantes, viajeros y profesionales.

OM-D E-M10 Mark III • M.Zuiko Digital ED 45mm F1.2 PRO • F5.6 • 1/125s • ISO 100

Author and photographer: Alpun Feldmeier